jueves, 25 de agosto de 2011

ROMA

La Roma imperial, al igual que Grecia, tenía mármol y caliza, pero igual tenia tierra para la terracota y para la fabricación de ladrillos, toba volcánica, lava y piedra pómez, y la tierra volcánica llamada puzolana, que constituían el material fundamental del hormigón romano.
Las variaciones climáticas entre las diversas partes del Imperio romano fueron decisivas en los diversos diseños contractivos. Los tejados del norte fueron concebidos para que escurriese el agua y la nieve. Las casas del sur, con sus atrios y peristilos, estaban concebidas para permitir la libre circulación del aire fresco. Por lo que la silueta puntiaguda del norte y la aplanada del sur forman un contraste de funciones a la vez de carácter.
Roma basó su prosperidad en lo que se producía dentro de su Imperio; la economía en la base era la producción de alimentos en haciendas pequeñas. Sobre este sistema se superponía la de las villae romanas, que eran grandes propiedades de terratenientes, cultivadas por medio de esclavos. Esto, aplicado a los terrenos ligeros de montaña de la región mediterránea, producía un alto rendimiento y generalmente no era necesario explotar las tierras mucho más fértiles del norte. La ciudad de Roma vivía de los impuestos del Imperio y era enormemente rica, por lo que había gran demanda de diversos productos y los mercaderes viajaban a tierras lejanas para conseguirlos. El transporte por mar era el mas barato y efectivo, por lo que los puntos de escala entre el Mediterráneo y Oriente, crecieron en tamaño y prosperidad (Constantinopla, Antioquia y Alejandría) y pronto superarían a la propia Roma en importancia económica. Pero por lo mismo, la arquitectura de Roma, creció y sobresalió al resto del Imperio.
Los romanos hacían gala de conceptos de libertad y justicia, pero estos conceptos siempre vistos bajo la óptica de la clase dirigente. La principal preocupación del Imperio, era como administrar y tener controladas las grandes provincias, así como la manera de mantener su complejo sistema económico. El diseño de los edificios lo confirma; aparentemente, los grandes edificios eran una forma de festejar el ideal romano de libertad: lujosos templos, baños, anfiteatros y circos. Pero en el contexto de los males económicos de Roma –inflación, desempleo, conflictiva clase trabajadora urbana- se consideró una inversión para la seguridad de la ciudad y un antídoto para el descontento.
Coliseo
Se construyeron diversos anfiteatros en todo el orbe romano, pero el gran anfiteatro Flavio de Roma (Coliseo Romano), mejor conocido como coliseo, construido en el año 79 a.C., puede considerarse el arquetípico. Como reza el dicho, “pan y circo”, y con estos edificios se conseguía dicha intención política, que era entretener al pueblo a base de espectáculos sangrientos y extravagantes.
La arquitectura Romana carecía del refinamiento estético de los griegos, pero estructuralmente era mucho mas avanzada. Mas sin embargo, aunque los avances romanos en la concepción de estructuras se cuentan entre los mayores logros arquitectónicos de la historia (arco semicircular, bóveda de cañón y las de ella derivadas, la bóveda de arista y la cúpula, el uso del hormigón), éstos fueron lentos, resultado de una experiencia gradual y no de un ensayo creativo, además que era una época pragmática mas que intelectual y que ponía muchas trabas al artista. Además la estabilidad de los grandes edificios romanos, se basaba en su masa (no en la contraposición de fuerzas que se da en las catedrales góticas), por lo que tenían una gran audacia estructural.
Panteón

Limitados por ideas y circunstancias heredadas del pasado, no se podía desarrollar ideas originales si  se salían de los cánones rígidamente establecidos, por lo que es aún mas de destacar los logros de los anónimos constructores de Roma, con obras como el llamado Panteón (Panteón de Roma), que se cuenta entre las mas perfectas, construido en el año 120 de Adriano.

No hay comentarios:

Publicar un comentario